martes, 28 de abril de 2015

PROYECTO DE POETISA.


 PARA A.V.

Si el tiempo tocase su fin,
dejar de caminar sería difícil de asumir.
Cristal fundido, fuego extinguido.

Cuando el río llega a su fin,
cuando el niño vuela sin ti.
Es hormiga pisada, espantapájaros de paja.

El olvido hace sufrir, es el miedo que quiere morir.                                  
Una crisis que arrasa, la vejez amenaza.
Un invierno más que pasar, aunque sabes que será el final.
Ojitos cristalinos, huellas de cocodrilo.

te consuela la respuesta que hallarás,
pero recuerda que con la vida no morirás,
que es con la muerte con la que vivirás.
             
                                                                                   

lunes, 2 de junio de 2014

¿Para qué dar solución a un problema que no existe?

Me gustaría que hoy reflexionáramos acerca del término o términos usados para denominar a esa minoría de gente comúnmente llamada discapacitados. ¿Creen que es realmente esta palabra utilizada la correcta? Personalmente considero que utilizar este término es limitar nuestro lenguaje y limitar a este grupo de personas. Disminuidos físicos, psíquicos todos estos términos son en mi opinión erróneos.
Personas con parálisis, síndrome de Down o algún otro síndrome, es decir personas con diferencias o bien físicas o psíquicas, lnsisto en que para mí no son discapacitadas. No tienen menos capacidades para realizar sus rutinas ni para lograr  sus metas. Seguramente estas metas sean distintas a las de otras personas a las que no llamamos capacitadas, pero sobreentendemos que lo son, pero aún así no dejan de ser metas. 

El hecho de que haya gente con distintas metas y que estas parezcan a priori más simples no indica que este grupo de personas sean raros ni por supuesto inválidos. Estas metas pueden ser distintas, para algunos llegar a mover un pie,  para otros ser futbolistas; unos se sacan una carrera y otros logran tras años de esfuerzo hablar.
Las metas nos pueden parecer más fáciles o difíciles pero yo siempre digo que cada meta es tan grande como la persona que se la propone, pues al fin y al cabo todas son caminos, sueños que seguir adecuados a la persona.
Os puedo asegurar que estas personas  están tan capacitadas como cualquier otra. Incluso tienen mayor capacidad para valorar las cosas que ciertas personas ´capacitadas´ , ya que siguen su camino con una gran sonrisa, miran atrás, y se alegran de lo que han recorrido. No es necesario para ellos ver lo que les queda para alcanzar  su meta y aunque nunca lleguen a ella seguirán intentándolo. Estancarse es muchas veces un paso más, pero nunca un motivo de rendición. Esto sin embargo es algo que puede puede resultar más difícil a personas de las que se espera que sean más capacitadas a la hora de llevar a cabo ciertas cosas.
 Reflexionando acerca de esto nos damos cuenta de que no existen personas más o menos capacitadas y que este término (capacitado) es bastante ambiguo y subjetivo, cambia mucho según la persona a la que nos refiramos. A algunos les cuesta más levantarse, superar situaciones, aceptar que algo les haya salido mal, y no por ellos son considerados discapacitados. ¿Quién pone los límites? ¿Quién debería ponerlos? Creo que nadie debería poner límites más que a uno mismo
Espero haberos hecho entender mi razonamiento y reflexionéis al respecto. Propongo modificar nuestros léxico y evitar acepciones como discapacitados o inválidos para referirnos a estas personas pues sería más útil invertir nuestro tiempo en investigar estas enfermedades, ayudar a estas personas a conseguir sus metas y en crear terapias en vez de limitar a estas personas con diferentes capacidades y en vez de dividirlas en discapacitadas o capacitadas como si de este modo estuviésemos dándoles una ayuda o solución. En realidad para dar solución a un problema éste tiene primero que existir y tener diferentes capacidades no es un problema mientras no suponga un riesgo en la salud de esa persona.

 Empecemos a enseñar y a ayudar a convivir con gente diferente en vez de a diferenciarla, la pluralidad existe. Nacemos cada uno de una manera y  nos aceptamos como somos, aunque no podamos caminar o ver, aunque  nos cueste comprender. Esto nos hace diferentes de lo demás y por ello  nos hemos propuesto unas metas y no otras; puede parecer raro e incluso nos puede resultar difícil comprender que alguien que no puede andar pueda estar disfrutando de su vida, pero cuando esto te ocurre desde que naciste te lo tomas como un reto, es el camino que te ha tocado seguir y la forma de vivir más cercana que conoces. Os puedo asegurar que es así, no echas de menos tener dos manos si siempre has tenido una. Cumplir tus metas ayudado por el resto a conseguirlo tu mismo es lo único que se necesita.
Lo único que realmente hay que curar es esa necesidad de calificar como discapacitado a una persona que da dos pasos frente a otra que da mil al día. A nadie se le ocurre calificar de discapacitado a una persona por correr menos rápido que un atleta o por no ser capaz de resolver un teorema que grandes físicos si resuelven ¿Porqué en el los casos explicados sí? ¿Existe realmente una línea divisoria entre la capacidad y discapacidad? ¿Son justos estos calificativos?.
 La variedad es buena y de ella aprendemos, no deberíamos menospreciarla n nnscientemente atribuyendo términos como discapacitados o minusválidos. Si de verdad queremos incluir a esta minoría y ayudarla a alcanzar sus metas adaptémonos, no creo que sea egoísta intentar que una una mayoría se incluya a una minoría. Vivamos como sino existiera ningún problema, hay gente para la que esto forma parte de si día a día. 
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https://www.youtube.com/watch?v=xYfK9jaUvg4